domingo, 25 de noviembre de 2012

Justo Castigo

Haytam observo como la multitud, vestida de negro, avanzaba por las calles, frente a ella cinco hombres llevaban sobre sus hombros un ataúd de madera blanca. Haytam intentaba ayudar a una mujer a mantenerse en pie, esta lloraba mares de lágrimas, que regaban la tierra a sus pies.
- ¿Como ocurrió?- pregunto, a pesar del dolor de la pregunta, era algo que necesitaba saber.
- Hacia meses que no la veíamos, no teníamos noticias de ella... un día fuimos a verla a su casa, nos faltaba solo unos pasos para llegar cuando ella salio de la casa con la ropa rasgada, la cara ensangrentada y con su marido gritando insultos desde la puerta... no paso de aquella noche, tenia destrozada la cara y las heridas del cuerpo eran demasiado profundas... él... el la violo, la maltrato.
- ¿Y la justicia?
- No hacen nada, dicen que no hay pruebas y que no están para perder el tiempo.
Haytam se despidió de la mujer y se dirigió hacia ese lugar, paso por calles que no veía desde hacia años, cuando había abandonado la ciudad perseguido por las tropas británicas, había dejado atrás a su amor, su vida, todo. Demasiados cabos quedaron sueltos, era hora de atar el ultimo de ellos. Luco siempre había sido un hombre honesto y que cuidaba de la gente que había a su alrededor, y sin embargo había cometido semejante atrocidad y se había librado de recibir su castigo, no era justo, no existía justicia en aquella ciudad.
Haytam entro en la casa y encontró a Luco tirado en el suelo, a su alrededor había varias botellas de vino vacías, el hombre estaba borracho y desprendía un fortísimo olor a alcohol.
- Vaya hombre, cuanto tiempo- dijo el borracho- si vienes por la puta llegas tarde se ha... ido.
- Luco, Luco, Luco ¿Qué te paso?¿ Como has cambiado tanto?- respondió Haytam.
- Fue ha hablar el cobarde que huyo- Haytam le pego una patada en la boca y lo agarro por el cuello.
- Tal vez no te das cuenta de todo el daño que has hecho, pero tranquilo- sonrió- yo te  hare ver.
Lo levanto por encima de su cabeza y lo lanzo contra una estanteria, Luco se levanto con dificultad y trato de golpear con una botella a Haytam, este agarro su mano y le dio un cabezazo que le rompió la nariz y lo dejo sangrando, sin perder el tiempo, saco una pistola de chispa y le disparo a la cabeza, el cuerpo de Luco quedo tendido en el suelo, rodeado de un gran charco de sangre.Haytam abrió una botella de ron y roció con ella el cadáver, encendió una cerilla y le prendió fuego.
Desde fuera, Haytam vio como la casa ardía y una multitud de gente agrupaba frente al incendio, todos observaban las llamas devoraban con fuerza las paredes de la casa, miro por ultima vez aquel edificio, tantísimos recuerdos, toda una vida rota y por fin le llego la hora, pagaría por todo lo que hizo, puede que Haytam tuviese un sitio reservado en el Infierno, pero seria junto a Luco.
- Adiós papa.

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